Mi habitación necesitaba un poco más de almacenaje, y se me ocurrió rescatar una antigua cómoda de mi abuela y retirar el pupitre, si, todavía tenía el pupitre ahí, con su flexo, bote de lápices y un corcho en la pared con tropecientas fotos y recuerdos varios enganchaos con chinchetas.
No quería cambiarle el color, quería respetar la madera natural, pero si darle un toque personalizado, así que se me ocurrió forrar los cajones con tela de print de leopardo!!!!




